Historia para Contar

¿Has oído hablar de la leyenda del Rey Pescador? Cuando el Rey Pescador era un niño, fue enviado a pasar la noche sol0 en el bosque, como una prueba de su coraje para ser rey. Durante la noche, tuvo una visión del Santo Grial – la copa usada por nuestro Señor en la última cena. La vio rodeada de grandes llamas de fuego, y de inmediato se entusiasmó por la perspectiva de riqueza y gloria que sería suya si poseía tal premio. Codiciosamente, metió la mano en las llamas para agarrarlo, pero las llamas eran demasiado calientes, y él fue herido gravemente. Conforme pasaron los años, el rey pescador llego a estar más abatido y solo, y su herida se hizo más profunda. Un día, se sentía triste, deprimido y con dolor, y se fue a dar un paseo en el bosque y se encontró con un bufón de la corte. “¿Estás bien? “, Preguntó el bufón. “¿Hay algo que pueda hacer por ti?Cualquier cosa?” “Bueno, estoy muy sediento “, respondió el Rey Pescador. El bufón tomó una vieja taza de su bolsa, la llenó con agua de un arroyo cercano, y se lo dio al Rey Pescador. Mientras bebía, de repente sintió que su herida se curaba por primera vez. Y aunque parezca increíble, la copa vieja de la cual bebía se había convertido en el Santo Grial.”Que maravillosa magia es la que posees?” El Rey Pescador preguntó al bufón. El bufón se encogió de hombros y dijo: “Yo no conozco magia. Sólo le he dado un poco de agua a un alma sedienta.”

Tienes sed hoy? Si tu respuesta es si, entonces Jesús te dice: “… Pero el que beba del agua que yo le daré, nunca más tendrá sed; el agua que yo le daré se convertirá dentro de el en un manantial capaz de dar la vida eterna.”


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